martes, 12 de enero de 2016

El dólar y la deuda corporativa pueden ser una "bomba" para los emergentes

Los bonos en circulación de las empresas de países emergentes se ha multiplicado prácticamente por dos desde 2008. Ahora que estas economías están en el ojo del huracán para los mercados financieros, refinanciar o devolver esa deuda puede ser una misión complicada que afectará de lleno a la economía de estos países. Y es que una parte importante de esta deuda se ha emitido en dólares, una divisa que se lleva fortaleciendo desde mediados de 2014, y lo que es peor, si la Fed continúa endureciendo su política monetaria, la fortaleza del dólar podría extenderse en el tiempo complicando la devolución estas deudas contraídas en dólares. 

Según un documento publicado por Instituto Internacional de Finanzas (IFF por sus siglas en inglés), desde 2008 el total de bonos corporativos en circulación de empresas residentes en países emergentes se ha doblado, superando los 6,8 billones de dólares en 2014. El aumento ha sido más pronunciado en las empresas no financieras, que ahora acumulan obligaciones por valor de 2,6 billones de dólares, lo que supone el triple que en 2008. Además, la cantidad de esta deuda que está denominada en dólares también se ha incrementado con fuerza.  

"Mientras que en 2008 sólo el 10-15% de la emisión de bonos se realizaba en dólares, en la primera mitad de 2015 esta cantidad ascendió al 40%", explica el IFF. Es decir, las empresas de estos países han optada cada vez en mayor medida por realizar sus emisiones de bonos en dólares.  

Por si esto fuera poco, no sólo ha crecido la emisión de bonos denominados en dólares, también se ha incrementado los créditos concedidos en esta divisa. Al igual que ha ocurrido en el mercado de bonos, en los últimos años el 45% de los préstamos concedidos a estas compañías han sido en dólares. Parece evidente que la exposición de las empresas de los países emergentes al dólar es amplia y por lo tanto la capacidad para devolver esas deudas va a depender en parte de las decisiones que tome la Reserva Federal de EEUU. 

"En un contexto de subidas de tipos de interés, el endurecimiento de la política monetaria por parte de la Fed, la depreciación y devaluación de las divisas de los países emergentes, el menor crecimiento económico y el giro de los flujos de capital, la deuda denominada en dólares se está convirtiendo cada vez en un mayor problema para las empresas de estos países", sentencia el informe del IIF. 

Cada vez que el Banco Popular de China deja que el yuan se devalúe frente al dólar, la parte de deuda de las compañías emitida en dólares crece en términos reales. a corto y medio plazo las empresas de los emergentes tienen que afrontar devoluciones importantes de deuda denominada en dólares: "Los vencimientos de bonos y préstamos de empresas en dólares suma alrededor de 375.000 millones para el periodo 2016-2018. Durante este tiempo se prevé que los tipos de interés suban en EEUU, por lo que refinanciar esta deuda será más complicado". 

Aunque China está siendo el mercado protagonista en las últimas semanas por los desplomes de sus índices, la ralentización de su economía y las devaluaciones del yuan, el gigante asiático es uno de los países que está mejor preparado para aguantar el temporal. 

El Banco Popular de China aún cuenta con unas reservas de unos 3,3 billones de dólares. La gran mayoría de los expertos creen que este colchón permitirá a China y a sus empresas soportar el endurecimiento de la política monetaria que ha iniciado la Reserva Federal. Sin embargo, algunos países que son más dependientes de las exportaciones de materias primas pueden tener más problemas. 

"El impacto de un dólar más fuerte será diferente según los países y según el sector empresarial. Las empresas del sector de consumo, constructoras y relacionadas con el mercado inmobiliario, cuyos ingresos sean en moneda local y por en contrario tenga pasivos en divisas extranjeras se enfrentan a grandes riesgos", sentencia el Instituto de Finanzas Internacional. 


Eleconomista.es  

Prevén que crecimiento del PIB de China en cuarto trimestre será el más débil desde 2009

China está a punto de hacer público el dato de crecimiento económico del cuarto trimestre, que sería el más débil desde la crisis global financiera, añadiendo presión a las autoridades para que tomen medidas para evitar una desaceleración más fuerte, que podría sacudir a los mercados mundiales.

El renovado declive de los mercados accionariales chinos y del yuan aumentó el temor entre los inversores globales sobre la salud de la segunda mayor economía del mundo, aunque los analistas ven pocas señales de una caída abrupta en la actividad.

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el cuarto trimestre se desaceleró probablemente hasta 6,8% frente al mismo periodo del año pasado, y por debajo de 6,9% del tercer trimestre, según un sondeo de Reuters a 50 economistas.

Este sería el ritmo de expansión más débil desde el primer trimestre de 2009, cuando el crecimiento bajó hasta 6,2%.

La previsión más alta del sondeo fue de 7,1%, y de 5,3% la más reducida, aunque algunos inversores temen que los actuales niveles de crecimiento puedan ser ya mucho más débiles de lo que los datos oficiales sugerirán.

“La debilidad en la demanda tanto a nivel doméstico como externo exacerbaron las presiones deflacionarias en la economía”, escribieron en una nota los economistas del HSBC Qu Hongbin y Julia Wang. “En 2016, la débil demanda a nivel doméstico y externo seguirá afectando al crecimiento”.

Se espera que el crecimiento económico para el año completo se haya enfriado hasta 6,9% en 2015, su ritmo más lento en 25 años, frente a 7,3% en 2014, indicó recientemente un documento de trabajo del banco central.

El objetivo de crecimiento de Pekín para 2015 era de “alrededor” de 7%. El Gobierno rechazó las insinuaciones de que las cifras están siendo infladas para cumplir las estimaciones oficiales.

Aunque se espera que el Ejecutivo se apoye más en la política fiscal para respaldar el crecimiento económico este año, es probable que el banco central necesite aún mantener una política económica expansiva para ayudar a contener el impacto de las reformas estructurales en la economía.

El Gobierno podría ampliar el déficit presupuestario de este año a cerca de 3%, el más alto en, tal vez, medio siglo, mientras los líderes abordan rebajas impositivas y aumentan el gasto para apoyar el crecimiento, señalaron asesores políticos, tras los resultados decepcionantes de un año de alivio en la política monetaria.

Se espera que el Gobierno fije un objetivo de crecimiento económico de al menos 6,5% para 2016, en línea con un nuevo plan quinquenal para cumplir un previamente anunciado objetivo de duplicar el PIB y los ingresos per cápita para 2020 desde los niveles de 2010, afirmaron personas relacionadas con la política económica.

Fuente:bancaynegocios.com

JP Morgan recomienda, por primera vez en siete años, vender ante el mínimo rebote de las bolsas

JP Morgan Chase ha dado la espalda a los mercados: por primera vez en siete años el banco de inversión recomienda a sus inversores vender ante cualquier rebote de las bolsas, según recoge en un informe del que se ha hecho ecoMarkewatch.
"Nuestra opinión es que el riesgo-beneficio en la renta variable ha empeorado sustancialmente. A diferencia de los últimos siete años, cuando apostábamos por aprovechar las caídas como oportunidades de compra, creemos que ahora la realidad ha cambiado y se debe vender ante cualquier subida", según explica en el informe Mislav Matejka, estratega de JP Morgan.
Así mismo, el analista señala que "temen" que la temporada entrante de resultados empresariales en Estados Unidos correspondientes al cuarto trimestre "no aportarán mucha tranquilidad para las acciones".
Las expectativas de ganancias son tan bajistas que la 'tasa obstáculo' (tasa mínima de retorno de una inversión que hace que valga la pena el riesgo) correspondiente a los resultados del cuarto trimestre se sitúe en menos de un 4%, en comparación con más del 5% de hace unos meses.
"Si esto llegara a materializarse sería el trimestre más débil para la entrega de beneficios por acción hasta ahora", dijo Matejka.
Otros analistas coinciden con la recomendación de JP Morgan. Katie Stockton, estratega de BTIG, es igualmente pesimista respecto al futuro de las acciones y recomienda una venta en los próximos días, aunque añade que "espera un rebote de sobreventa, que dará una mejor oportunidad de venta en los próximos días".
eleconomista.es